¡Basta ya de mentiras!
Harta estoy de publicidad engañosa y de que nos tomen por tont@s, así que procedo a aportar mi granito de arena para que cuando leáis que un producto "es natural", lo primero que hagáis sea, por lo menos, cuestionarlo hasta que veáis su INCI (sí, sí... de esas marcas conocidas que se publicitan como naturales pero que es una mentira podrida).
Tod@s los que me seguís porque estáis en la misma onda que la mía en esto de elegir buenos productos, es posible que no saquéis nada nuevo o interesante de esta entrada, pero seguro que hay gente que ha empezado con el cambio hace poco, o que se ha planteado empezar, y creo que podría ser muy útil ;)
Además, os confieso que, como persona que después de 3 años ha cambiado todo tipo de productos que usa por versiones naturales, nada nocivas y libres de crueldad animal, he sido la primera que durante el inicio del cambio, totalmente perdida entre tantas marcas y tanto ingrediente, he consumido alguna vez algo de las siguientes marcas que os quiero comentar. Pero después de todo este tiempo, investigar y consultar acerca de ingredientes, cómo se obtienen, qué impacto tienen en nuestra salud y la del medio ambiente, etc., me duele y me pitan los oídos cada vez que leo o veo un anuncio o tienda vendiendo mentiras.
GREENWASHING
Vamos a lo que vamos... Estoy segura de que no será la primera vez que oís el término "greenwashing", pero por si acaso te acabas de iniciar hace poco en esto de "lo natural", lee con atención este post e investiga sobre el término, ya que el conocimiento es la mejor herramienta para elegir bien.
Este término se refiere al marketing verde que se realiza de manera engañosa para promover la percepción de que los productos, objetivos o políticas de una organización son respetuosos con el medio ambiente con el fin de aumentar sus beneficios.
Un signo claro de que una empresa está realizando un lavado de cara verde es, por ejemplo, invertir más dinero en publicitar ser verde que en prácticas realmente ecológicas.
Los esfuerzos por "ecoblanquear" varían desde cambiar el nombre o etiqueta de un producto para evocar el medio natural sin que haya variado su impacto ambiental o sobre la salud, hasta campañas publicitarias multimillonarias que retratan a empresas altamente contaminantes como respetuosas con la naturaleza.
Vamos, el dar gato por liebre de toda la vida, o sintetizando más aún, MENTIR. Y lo que es peor, tomarnos por tont@s.
Lamentablemente, el greenwashing no es una práctica nueva, pero su uso sí ha aumentado en los últimos años para satisfacer la demanda de los consumidores que buscan productos y servicios respetuosos con el medio ambiente, agravándose el problema debido a la laxitud de las agencias regulatorias.
Ahora que sabemos qué significa este término, vamos a lo interesante, pongámosle cara y citemos marcas que tod@s conocemos (siendo éste un blog de maquillaje y cosmética, me voy a centrar en marcas del sector).
Conocidísima donde las haya. Y de natural tiene bien poco. Algún buen ingrediente se cuela por ahí, pero conviven rodeados por otros no tanto en unos INCI mediocres (siliconas, tetrasodium EDTA, fenoxietanol, SLS...). Además, con lo que nos fijamos hoy en día en la "letra pequeña", llama la atención que en su propia web no se detalle la lista de ingredientes de cada producto. Punto negativo.
Sí es verdad que esta marca tiene una línea que se salva (llamada "culture bio", con certificado ECOCERT), pero para mí no es sino un claro ejemplo de lavado de cara. Cuando una marca es de verdad natural y eco, lo es al 100%, es un sinsentido que sólo algunos de sus productos lo sean.
¿Pero cómo no va a ser natural? Si lo proclama a los cuatro vientos... Pues nanai de la China.
Ésta, junto con la anterior, son, quizás, las dos marcas que nos vinieron a la cabeza cuando comenzamos a usar productos menos nocivos, ¿verdad?
De esta casa probé un corrector en barra con árbol de té, hace ya 2 años, y no me gustó nada por lo seco que era. Cuando os lo enseñé en esta entrada os decía que su INCI "es bastante natural", y la verdad que no está nada mal (a excepción de un PEG que aparece por ahí), pero pasa igual que con Yves Rocher, sí tiene algunos buenos ingredientes, pero el resto de sus INCI tienen fallos...
Por un lado me gusta lo que supuestamente garantiza: al menos el 75% de sus productos contiene ingredientes de Comercio Justo, ofreciendo a sus proveedores de todo el mundo unos ingresos fiables, y aportando beneficios sociales a sus comunidades, como atención médica, educación y saneamiento. Y también es verdad que no testa en animales (¿¿pero cuándo vamos a poder dejar de decir esto de una marca??).
Pero por otro lado, esta casa pertenece a la todopoderosa y omnipresente L'Oreal (junto con NYX y una larga lista de marcas muy conocidas que no quiero ni citar) y tod@s sabemos que testa claramente en animales, así que por mi parte, no quiero dar ni un euro a The Body Shop para que vaya a parar a L'Oreal.
Hasta donde yo sé, L'Oreal va a vender The Body Shop a la casa brasileña Natura Cosméticos, aunque también se han interesado en comprarla marcas chinas como Club Med o el Grupo Fosun. Cuando oigáis el apellido "chino" en una marca de cosmética o maquillaje, que os chirríen los oídos, por favor, ya que debido a su normativa, es obligatorio testar cualquier producto en animales.
Hace un tiempo os hablé de esta marca precisamente intentado dar un pincelada sobre el greenwashing, aquí, cuando os hablé de un gel limpiador y un tónico para pieles mixtas y grasas que gasté.
Como ocurre con este fenómeno, otra vez tengo que decir que sí, que esta casa usa productos naturales (incluso en porcentajes muy elevados, que superan el 90%), pero siempre se cuelan ingredientes nada deseables en sus INCI, como numerosos PEG, fenoxietanol (conservante por su poder bactericida, pero se ha demostrado su poder cancerígeno, alergénico e irritante) y otros.
No sin cierta pena os hablo ahora de Tarte. Pena, porque hace un tiempo usé varios productos de esta marca, porque me gustaba su calidad, y porque era de las primeras marcas "naturales" de maquillaje y que no testaban en animales que veía, y varios de sus productos eran veganos.
Pero, de nuevo, entre ingredientes bonitos, aparecen otros más feos, como el talco, derivados sintéticos, químicos que no tienen nada de bueno para el medio ambiente (polietileno...), tetrasodium EDTA, diferentes PEG, y en varios de sus productos el maldito carmín (carmine o CI 75470).
Además, desde hace unos años la marca fue adquirida por el grupo japonés Kosé, que sí experimenta con animales. Es decir, aunque la propia casa Tarte asegura que sigue sin testar, todo aquello que compremos irá a parar al grupo Kosé, fomentando esta práctica tan horrible como innecesaria, así que yo he decidido no volver a comprar nada. Y no sólo eso, Kosé tiene un gran éxito en países como China, donde, como os he comentado antes, por ley es obligatorio que los productos de cosmética y maquillaje estén testados en animales, así que si Tarte desea ampliar negocio a China, tendrá que experimentar.
Si os interesa, os pongo lo enlaces a las entradas sobre los productos que usé de Tarte, (todos ellos me gustaron mucho, pero desde entonces no he vuelto a usar nada de la marca, desde luego):
Que no, que tampoco es natural... Usa mucho ingrediente bueno, y la estética tan marcada y original de sus productos resulta atrayente, pero de nuevo, conviven en un mismo INCI con otros intrusos. En varios de sus productos (como en los champús o bombas de baño, por ejemplo) aparece el Sodium Lauryl Sulfate o SLS por todas partes, con frecuencia incluyen algún parabeno por ahí, y otros ingredientes a evitar (trietanolamina, PVP...).
Me gusta la filosofía que tiene de reciclar sus envases, colaborar con causas comprometidas, etc., pero no me gusta la mezcla de ingredientes buenos y malos. Eso sí, si miramos con lupa, alguno de sus productos son 100% limpios ;)
Aquí en Bilbao hace no mucho tiempo han abierto una tienda en plena Gran Vía, toma ya, qué poderío...
La buena noticia es que Lush (casa inglesa) tiene una "prima hermana" española, Bara Cosmetics (cuyos creadores formulaban para Lush), pero en este caso con mucho mejor INCI, sin esos ingredientes que os comentaba antes. Aquí aprovecho para dar las gracias a Ecolecuá porque fue leyendo alguna entrada suya que yo conocí esta marca ;)
Como veis, esta marca española indica claramente que es "cosmética natural", pero de nuevo, a pesar de usar algún ingrediente excelente, siempre cuelan en sus INCI bastantes ingredientes que ya vengo citando en marcas anteriores: los desodorantes contienen clorhidrato de aluminio, en todos los productos aparecen parabenos (por lo menos 2 o 3 seguidos en la lista), cocamide DEA, varios PEG, tetrasodium EDTA, fenoxietanol...
La parte positiva es que no testa en animales, pero no es suficiente, si te publicitas como natural, no mientas con esos INCI... Es un quiero y ni puedo.
A este paso voy a optar por copiar y pegar párrafos anteriores, porque se repite la misma situación con esta famosa marca no barata precisamente.
Echad un rápido vistazo a cualquiera de sus INCI y veréis muchos parabenos, siliconas, varios PEG, SLS, disodium EDTA, fenoxietanol...
Es gracioso cómo este tipo de marcas indica claramente en sus envases "libre de alcohol", "libre de jabón", "libre de aceites minerales", "libre de...", pero no es sino un intento de camuflar todo lo que aparece después en los INCI. Que no os engañen.
Algunos de sus productos son 100% naturales, pero en muchos se cuelan siliconas, SLS, fenoxietanol, etc. Hay que mirarlos con lupa.
Venga, que ya os lo sabéis, ¿qué ingredientes voy a citar? Sí, esta marca también incluye siliconas, SLS, fenoxietanol, cocamide DEA, varios PEG, etc.
¿Que sienta el frescor de qué? De la naturaleza dicen... JAJAJA.
Pertenece a la empresa matriz Procter & Gamble (P&G), junto con Pantene, Gillette, Braun, Oral-B, Duracell... No hace falta que os diga que de empresa natural no tiene nada, ¿verdad? Y testa en animales.
Con esta gama de champús nos quieren intentar vender que usan ingredientes naturales, toma ya. Y como otras empresas, se valen de una imagen que recuerda a lo natural: envases transparentes, con tapón verde, con imágenes de plantas...
Mirad cualquiera de sus INCI y veréis SLS, siliconas, disodium EDTA, varios PEG, etc., junto con uno o dos buenos ingredientes perdidos en posiciones medias de la lista. Nada más que decir.
Y, por último, uno de los ejemplos que más me ha molestado, y una de las razones que me ha llevado a escribir este post, es Garnier. Tod@s sabemos que no es una marca natural (de hecho, sólo hay que ver sus INCI para caerse de espaldas, y sabed que es una de las peores marcas en cuanto a ensayos en animales se refiere), pero recientemente ha sacado una línea de productos de cuidado capilar que se publicita como natural ("original remedies"). Vi un anuncio en la televisión promocionándola, me calenté, y aquí me tenéis escribiendo este post.
"Nueva gama capilar con ingredientes de origen natural" reza el eslogan... En los envases resaltan claramente "formulado sin parabenos", pero en la lista de ingredientes veo en 2º lugar el Sodium Laureth Sulfate (o SLES, que aunque es menos abrasivo que su primo hermano el Sodium Lauryl Sulfate o SLS, puede contener sustancias cancerígenas como el 1,4-dioxano).
También aparece en el INCI una silicona, y el ingrediente estrella que le da nombre a cada champú (lo hay de aceite de oliva, de miel, aceite de argán, uno de "5 plantas"...) aparece en posiciones medias del INCI.
Como veis, me he querido centrar en el tema cosmético, pero una vez que empiezas a tirar del hilo acabas deshilachando toda la manta, porque este fenómeno del greenwashing ocurre en todo tipo de sectores. Por ejemplo ¿no habéis oído que McDonald's ha sacado a la venta una hamburguesa vegana?
Si alguien es vegano, no es sólo que no coma nada procedente de origen animal, ¡¡es que es una filosofía y modo de vida completos!! Lo es por respeto al medio ambiente, a los animales, defienden la sostenibilidad, reciclaje... ¿De verdad creen que un/a vegan@ va a ir allí a comer?
Si alguien es vegano, no es sólo que no coma nada procedente de origen animal, ¡¡es que es una filosofía y modo de vida completos!! Lo es por respeto al medio ambiente, a los animales, defienden la sostenibilidad, reciclaje... ¿De verdad creen que un/a vegan@ va a ir allí a comer?
Os recomiendo fervientemente que visitéis las entradas sobre el greenwashing de Nina Benito, las hermanas de Esturirafi, o las también hermanas de Sientepora (creadoras de Beauty changers). Sólo tenéis que pinchar en sus nombres para ir directamente a sus posts. Dan muchísima información, súper currados, merece la pena leerlos de arriba abajo.
Así que después de todo esto, es normal que se os plantee la duda de "¿qué puedo hacer yo para poder elegir bien?". La respuesta es sencilla: INVESTIGAR. Existen diferentes webs donde poder consultar los ingredientes y obtener mucha información sobre los mismos (Biodizionario, La vérité sur les cométiques, EWG...). Ya os hablé sobre este tema en esta entrada, y tenéis una pestaña en este blog acerca de todas ellas ;)
Y no os desaniméis, porque parece que entonces no existen marcas limpias 100%, pero no es así, son muchas y cada vez hay más, y ésas son las que hay que apoyar. En nuestra mano está el cambio. Os podría citar así rápido casas de maquillaje como RMS, Zao, 100% Pure, Ere Pérez...; y de cosmética como Naobay, Lulu & Boo, Pai, Freshly Cosmetics, y un largo etcétera.
Con esta entrada quiero lanzar un llamamiento a las mentes claras y sensatas que andáis por el mundo, para que os paréis aunque sea un momento a cuestionar todo lo que nos rodea.
Repito que en este mundo no hay mayor arma (para todo) que el conocimiento, así que en este caso, cuanta mayor información tengamos, seremos más juicios@s a la hora de elegir.
Conclusión, ¿cuál es el mejor regalo para estas Navidades? ¡Una lupa! Para andar mirando todas las etiquetas con ella y no nos la cuelen ;)
Espero que os haya resultado útil. ¡Hasta la próxima entrada!















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